El día 9 de febrero, la Dra. Olatz Arrizabalaga, nuestra Coordinadora Científica, acudió a la sede del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades para participar en el lanzamiento del National Chapter Spain de CoARA (Coalition for Advancing Research Assessment), organizado por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación de España (ANECA), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Conferencia de Rectores de Las Universidades Españolas (CRUE). En este evento, la Dra. Arrizabalaga participó en la mesa redonda “Experiencias institucionales para la reforma de la evaluación de la investigación en España: Assessment criteria and methodologies”, donde presentó la herramienta Scientific Monitoring Plan 360 (SMP360), desarrollo propio del IIS Biogipuzkoa basado en un modelo cualitativo para llevar a cabo la evaluación de sus grupos de investigación. A su vuelta, hemos charlado con ella sobre la presentación y el sistema SMP360.

 

¿Qué tal ha ido el viaje? ¿Qué tal fue la presentación y qué tal fue la acogida?

Muy bien, ha sido una experiencia bonita y una suerte que hayan contado con nosotros como Instituto. El lanzamiento del National Chapter, apoyado por el propio Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades acogiendo la jornada, supone el punto de partida de un trabajo colaborativo entre entidades e instituciones donde el objetivo consiste en repensar la forma de evaluar la actividad investigadora para asegurar que responde a las necesidades y retos a los que nos enfrentamos como sociedad. Esta reflexión no es sencilla, pero es el momento de dar el paso y como Instituto de investigación que somos es nuestro deber aportar nuestro granito de arena. En este sentido, el IIS Biogipuzkoa se ha alineado con la estrategia europea y nacional firmando CoARA en septiembre de 2022 y adhiriéndose al National Chapter Spain en el mes abril de 2023.

¿Para qué sirve la evaluación de grupos y por qué es importante?

La evaluación de grupos de investigación puede estar ligada a distintas aplicaciones en función de la entidad que la pone en práctica. En nuestro caso siempre ha estado ligada a la clasificación de los distintos grupos en las categorías de “Consolidado” o “Emergente” y se ha basado exclusivamente en méritos cuantitativos.

Desde la redacción de nuestro Plan Estratégico en vigor (2021-2026) se ha planteado una línea de seguimiento de nuestros grupos de forma que, a partir de intervenciones específicas de fomento de la investigación e innovación por parte de la propia institución, permita optimizar el rendimiento de los mismos. Este fue el momento en el que empezamos a reflexionar acerca del modelo de evaluación de grupos que queremos llevar a cabo, qué queremos obtener de él y cómo lo queremos implementar.

¿Qué tiene de novedoso el sistema de evaluación de Biogipuzkoa para ser pioneras?

La herramienta SMP360 tiene la peculiaridad de haber sido generada siguiendo una metodología totalmente ad hoc para nuestro modelo de Instituto: identificando qué tipo de investigación realizamos, qué perfiles la llevan a cabo y qué tipo de resultados generamos. Pero todo desde un punto de vista cualitativo u holístico. No podemos evaluar de la misma manera la actividad investigadora de un profesional del ámbito de la Salud Pública, que el de uno que lleva a cabo una investigación 100% básica y, sobre todo, el de profesionales del ámbito asistencial. Esta definición de cuál es nuestro punto de partida es lo que nos ha hecho establecer las bases para el cambio.

¿Cómo se desarrolló este sistema?

Una vez que tenemos claras cuáles son nuestras áreas de competencias en I+D+i, definimos los ámbitos de evaluación. En nuestro caso han sido 6: (i) Proyectos y Estudios Clínicos, (ii) Producción Científica, (iii) Transferencia y Traslación, (iv) Colaboraciones, (v) Formación y (vi) Ciencia Ciudadana. Tras definir estos ámbitos de evaluación procedemos a la selección de indicadores y a la asignación de la puntuación correspondiente. Cabe mencionar que varios de estos indicadores están alineados con aquellos criterios a los que el Instituto debe someterse con el objetivo de mantener su acreditación como Instituto de Investigación Acreditado (ISCIII), ser competitivo en convocatorias nacionales e internacionales y fomentar las líneas estratégicas del Plan Estratégico en vigor. Con todo esto, seleccionamos la fórmula de priorización que más encaja con nuestro modelo de investigación y recogemos todos estos pasos en lo que denominamos “Plan de Seguimiento Científico del IIS Biogipuzkoa”.

A partir de aquí, se lleva a cabo un proceso de consulta con distintos perfiles investigadores del Instituto: desde Responsables de Área y Grupos de Investigación, hasta investigadores principales (IPs) de líneas concretas. A lo largo del proceso generamos un espacio abierto al diálogo en el que se recogen sugerencias y mejoras que sirven para optimizar el modelo a la vez que tratamos de hacer partícipes a profesionales susceptibles de ser evaluados.

En 2023 hemos puesto en práctica la última versión del modelo generado, llevando a cabo la evaluación de los Grupos para el periodo de actividad comprendido entre 2018 y 2022. Los resultados que hemos obtenido han ido más allá de lo que esperábamos ya que nos ha permitido identificar áreas de intervención en las que el Instituto puede dar especial soporte a aquellos grupos que están pasando por una etapa delicada, situaciones de recambio generacional, desigualdades de género, etc. Además, es una herramienta que a la institución le es de gran ayuda para conocer el grado de alineamiento con los estándares a nivel nacional e internacional, posibilitando así la generación de estrategias futuras en distintos ámbitos de actuación.

En definitiva, es una herramienta de evaluación interna que ofrece un amplio abanico de información acerca de la actividad científica que se está llevando a cabo a la propia Institución que la realiza.

Además, habéis desarrollado un sistema visual para mostrar a los grupos sus resultados ¿crees que esta manera de presentar los resultados le añade más valor?

Sí, esta parte también es de gran interés ya que facilita la recogida y posterior envío de información por parte de la Institución a los respectivos Grupos de Investigación. En este sentido gracias al trabajo realizado por la Unidad de Ciencia de Datos y Digitalización del Instituto, hemos generado un modelo de informe digital en el que se visualizan además de los resultados propios de la evaluación, todos los datos de cada sección evaluada en forma de cuadro de mando. Es un tipo de informe muy visual y ágil, que durante los próximos meses pretendemos mejorar y tratar de automatizar en la medida de lo posible.

La idea de este modelo es que tanto la recogida como la explotación de los datos sea realizada por la Institución, sin que el personal investigador tenga que aportar información adicional.

Otro de los hitos desarrollados ligados a esta iniciativa es el uso de incentivos asociados a los resultados de la evaluación. Cada grupo recibe una bolsa de ayudas a la I+D+i que, a su vez, conlleva un uso responsable de las mismas por parte de los Grupos, ligándolo por ejemplo a estrategias internas como la apuesta por el desarrollo de actividades de fomento de la internacionalización.

 

Por último, entre los aspectos que se valoran, están las actividades que se hacen para y con la ciudadanía ¿es importante incentivar a los grupos de investigación para que realicen este tipo de actividades?

Eso es. Como mencionaba anteriormente, esta herramienta trata, entre otras cosas, de fomentar líneas estratégicas propias del Instituto. Entre las líneas que en estos momentos son prioritarias para el IIS Biogipuzkoa está la internacionalización y la ciencia abierta, y esto se refleja directamente en muchos de los indicadores definidos en las distintas categorías de la herramienta.

Las actividades enmarcadas en el ámbito de “ciencia ciudadana” son una de las prioridades actualmente porque entendemos el conocimiento generado por un Instituto como Biogipuzkoa como un bien común, y como generadores del mismo tenemos la responsabilidad de trasladarlo a la sociedad. Una sociedad científicamente más culta es más libre y menos susceptible de manipular, y eso en parte, debemos de asumirlo como tarea pendiente.