Esta  técnica permite una cirugía más precisa y con menos secuelas en este tipo de cáncer ginecológico.

Investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria Biodonostia-OSI Donostialdea de Osakidetza han desarrollado una nueva técnica capaz de detectar el ganglio centinela en cáncer ginecológico inyectando indocianina verde (ICG) y fluorescencia infrarroja (NIR).

Se trata de un gran paso en el manejo del cáncer de endometrio, pues la nueva técnica permite conocer si existen metástasis ganglionares regionales sin necesidad de realizar una linfadenectomía pélvica – cirugía para extraer los ganglios linfáticos de la pelvis para su posterior examen – y aorto-cava completas. Además, se puede realizar una cirugía más precisa, más conservadora y con menos secuelas, dado que se extirpan solo unos pocos ganglios- los que se consideran con más posibilidades de estar afectados- para su posterior estudio histológico y exhaustivo. Asimismo, con esta nueva técnica se ha doblado, al menos, el número de casos con afectación ganglionar detectados.

El avance ha sido posible gracias a la unidad de Apoyo a la Investigación del IIS Biodonostia, nodo relevante de la Red ITEMAS encargada de coordinar el proyecto.

Conocer la afectación ganglionar en cáncer de endometrio es fundamental para establecer un pronóstico y determinar los tratamientos complementarios adecuados. No existe actualmente ningún método no invasivo para establecer con seguridad esta afectación ganglionar. Esta circunstancia obliga a realizar disecciones quirúrgicas ganglionares amplias para determinar dicha afectación, no exentas de complicaciones intra-operatorias y secuelas a largo plazo.

La afectación ganglionar global, de acuerdo con los datos que maneja el Dr. Rubén Ruiz, ginecólogo del HUD-OSI Donostialdea e investigador, se produce en un 10% de las pacientes, con lo que la linfadenectomía sistemática (extracción de algunos de los ganglios linfáticos del área del tumor) supone un sobretratamiento. Esta circunstancia explica que, durante los últimos 30 años, se hayan definido factores de riesgo prequirúrgicos para determinar a qué pacientes se les realiza la linfadenectomía y a cuáles no. Según estos factores de riesgo, las indicaciones de linfadenectomía afectan a entre el 50% y el 70% de las pacientes.

El ganglio centinela es el primer ganglio que drena un tumor sólido y, si su estudio histológico descarta afectación, se puede suponer que el resto de ganglios también serán negativos. Por esta razón, la biopsia selectiva del ganglio centinela es muy interesante en tumores con baja incidencia de afectación ganglionar como el cáncer de endometrio. Ahora bien, la biopsia selectiva del ganglio centinela en el cáncer de endometrio no es aún un procedimiento estandarizado.

El estudio de los investigadores del IIS Biodonostia-OSI Donostialdea que encabeza la Dra. Arantza Lekuona ha permitido definir un procedimiento sencillo y reproducible utilizando verde de indocianina como trazador y, con algunas innovaciones como la inyección doble de ese trazador en cérvix y fondo uterino.

Los resultados preliminares son buenos:

  • Tasa detección global 94%
  • Tasa detección pélvica 90%
  • Tasa detección pélvica bilateral 70%
  • Tasa detección aórtica 64%
  • Valor predictivo negativo 99.7%
  • Se duplica el número de casos detectados con afectación ganglionar

Las cifras apuntan a que la nueva técnica puede llegar a sustituir con ventaja al procedimiento habitual de la linfadenectomía según factores de riesgo prequirúrgicos.

A continuación, accede al vídeo explicativo: