La tecnología de Bio-impresión 3D permite en la actualidad desarrollar la creación de prótesis y tejidos de forma experimental, con la finalidad de suplir o sustituir a los órganos enfermos y las secuelas funcionales que afectan a éstos tras determinados tratamientos.

El IIS Biodonostia cuenta desde el mes de julio con un equipamiento de Bio-impresión 3D, con el que va a trabajar en los casos de alteraciones a nivel septum nasal y las perforaciones timpánicas secundarias a los problemas del oído medio. Bajo la supervisión del responsable del proyecto el Dr. Carlos Miguel Chiesa Estomba, Médico del Servicio de Otorrinolaringología de la OSI Donostialdea, y con la colaboración de la Plataforma de Cultivos Celulares del IIS Biodonostia y de DqBito Biomedical Enginering,  el proyecto trata de desarrollar cartílago septal y tejido timpánico a través de esta novedosa tecnología.  

La perforación septal corresponde a la comunicación entre ambas fosas nasales por un defecto del tabique nasal. La cirugía de cierre de perforación septal no es un procedimiento fácil, siendo en la actualidad uno de los grandes retos de la otorrinolaringología. Se han venido empleando diversas técnicas, entre ellas, el uso de fascia de músculo temporal, cartílago o pericondrio costal, cartílago auricular, o fascia lata, todas ellas acompañadas de complicaciones y secuelas tanto funcionales como estéticas y con tasas de éxito de entre un 50% y un 70%.

En cuanto al cierre de perforaciones de tímpano, también han sido utilizadas diversas técnicas de injerto, con tasas de éxito de alrededor del 70%, aunque como en el caso anterior, también acompañadas de secuelas estéticas. Los procedimientos quirúrgicos empleados en ambos casos requieren hacer uso de quirófano y la mayoría de ellos se realiza bajo anestesia general, precisando de 24-48 horas de hospitalización en los casos de evolución favorable.

Con la  nueva impresora ubicada en la Plataforma de Cultivos Celulares de Biodonostia, mediante Bio-impresión 3D, se van a diseñar diferentes estructuras biocompatibles que junto con las células del hueso se insertarán en animales tanto para el desarrollo de cartílago septal como de tejido timpánico.

Los resultados obtenidos a través del desarrollo experimental podrían trasladarse en un futuro a pacientes con esa patología, tratando de disminuir las importantes secuelas funcionales y estéticas provocadas por las técnicas utilizadas en la actualidad así como el tiempo medio necesario en las intervenciones, la necesidad de anestesia y los costes sanitarios asociados a las intervenciones tradicionales.

Este proyecto, que lleva asociada la incorporación de la Bio-impresora 3D, ha sido posible en el marco de los proyectos bottom-up, promovidos por la OSI Donostialdea, cuya filosofía es generar conocimiento y promover la innovación en las organizaciones sanitarias.